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07 abril, 2012

La vigencia de los curanderos en América Latina, siglo XXI

La vigencia de los curanderos en América Latina, siglo XXI

Viernes, 30 de marzo de 2012-BBC Mundo


Los doctores que trataron al expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunciaron esta semana que su cáncer de laringe había desaparecido completamente. Pero, además del tratamiento convencional, trascendió que el exmandatario también acudió a un médium.
Se trata de João Teixeira de Faria, un brasileño conocido como João de Deus, que apenas sabe leer o escribir pero que ganó fama local e internacional como "cirujano espiritual", informó el diario O Estado de Sao Paulo.
El periódico recordó que Lula buscó "sanar su alma" con ese médium al mismo tiempo que recibió la atención de los mejores médicos de Brasil para librarse de la enfermedad que le diagnosticaron hace cuatro meses.
A pesar de la falta de estudios cuantitativos, algunos especialistas creen que el dato de Lula es sólo la punta del iceberg de un fenómeno que va en aumento en Brasil y en otros países de Latinoamérica.

"Está aumentando porque está habiendo más oferta, que crea la demanda", explicó Antonio Pierucci, un profesor de sociología de la Universidad de Sao Paulo especializado en religión, a BBC Mundo.

"Con lo que haya"

La noticia del médium de Lula cuestionó la idea que muchos tienen de que ese tipo de servicios son utilizados sobre todo por personas sin recursos o posibilidades de atenderse con médicos.
"Cuando hay incertidumbre biomédica, las diferencias sociales y educativas tienden a desvanecerse"
Diego Armus, historiador argentino Pierucci indicó que, a diferencia de la religión umbanda asociada a las clases bajas, el espiritismo surgido del francés Allan Kardec tiene en Brasil adeptos de clases media-alta desde que llegó al país en el siglo XIX.
Se estima que Brasil es la nación del mundo con más seguidores de la doctrina de Kardec: 2,3 millones según el censo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) del año 2000.

Pero los servicios de "curación" de los médiums son solicitados incluso por gente de otras religiones, a menudo en situación desesperada.

"Cuando hay incertidumbre biomédica, las diferencias sociales y educativas tienden a desvanecerse", dijo Diego Armus, un historiador argentino autor del libro "Entre médicos y curanderos - Cultura, historia y enfermedad en la América Latina moderna".

"El rico o el poderoso, en este caso Lula, va a probar con lo que haya si el médico de un hospital no le está dando certeza", agregó en diálogo con BBC Mundo.

"Explosión de la oferta"

Lula da Silva con Fernado Henrique Cardoso
El expresidente brasileño Lula da Silva acudió a un médium además de tratar su enfermedad con médicos tradicionales.
Armus indicó que la "medicina no oficial" tuvo presencia en la región en todo el siglo XX y, además de Brasil, tiene fuerza en México, Centroamérica y los países andinos, por su diversidad étnica y cultural.
Pero Sergio Isaza Villa, presidente de la Federación Médica Colombiana (FMC), advirtió que el fenómeno ha adquirido una dimensión nueva ante lo que define como "permisividad de los gobiernos" y falta de control a la publicidad de algunos servicios.

"Hay una explosión de la oferta en nuestros países", le dijo a BBC Mundo. "La explosión aquí en Colombia es salvaje (…) Usted vea cualquier canal de televisión de siete a nueve de la mañana y verá que le venden todo tipo de servicios, desde brujerías hasta cosas energéticas".

Isaza Villa recordó que en toda Colombia se supo que el propio expresidente Álvaro Uribe tomaba gotas de "esencias florales" y recibía asistencia de un consejero "bioenergético" mientras ejercía el poder.

Según el médico, es necesario diferenciar las culturas y medicinas tradicionales de grupos étnicos específicos -que dijo respetar- del "manejo comercial inmisericorde" que se hace para vender masivamente productos y servicios con promesas curativas.

Agregó que la FMC abrirá una línea de investigación "para contrarrestar el efecto de ese tipo de cosas", aunque dijo que a menudo la medicina está en inferioridad de recursos ante ese desafío multimillonario.

"Efectos muy malos"

"Hay personas que abandonan el tratamiento médico convencional y buscan una terapia alternativa: infelizmente eso puede tener efectos muy malos"
Alexander Moreira-Almeida, profesor de psiquiatría de la Universidad Federal de Juiz de Fora. 
Algunos médiums como João de Deus niegan que su trabajo sea reemplazar a la medicina y aseguran que alientan a quienes los visitan a seguir el tratamiento que le haya sido indicado por un profesional.
"Los médicos tienen una misión de curar también y estudiaron para eso", le dijo el "cirujano espiritual" de Lula a O Estado de Sao Paulo

A su casa en el pueblo de Abadiania, a 117 kilómetros de Brasilia, van cada semana multitudes con la ilusión de superar enfermedades y problemas físicos, algunos invirtiendo miles de dólares sólo para llegar hasta ahí.

Los tratamientos de João de Deus a veces son con agua o infusiones florales y otras con cirugías "invisibles" o "visibles", mediante pinzas y cuchillos que usa para raspados o extracción real de tejidos.

Alexander Moreira-Almeida, un profesor de psiquiatría en la Universidad Federal de Juiz de Fora (UFJF) que ha investigado las cirugías de João de Deus, dijo que hay una carencia de estudios científicos sobre la supuesta eficacia de esos tratamientos, que en teoría podrían convivir con la medicina.

"Idealmente, una persona puede buscar ese tipo de ayuda como complemento de la medicina tradicional", sostuvo Moreira-Almeida, que también dirige el Núcleo de Investigaciones en Espiritualidad y Salud de la UFJF.
"Sin embargo", advirtió, "hay personas que abandonan el tratamiento médico convencional y buscan una terapia alternativa: infelizmente eso puede tener efectos muy malos".

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2012/03/120327_curanderos_america_latina_bd.shtml  
"Junte-se a nós neste ideal: divulgue o Espiritismo."

06 abril, 2012

ARTE XI

"Junte-se a nós neste ideal: divulgue o Espiritismo."

03 abril, 2012

Lamentável Equívoco


A Festa de Baltazar, Francesco Fontebasso, 1750
 Convencionou-se que felicidade é despreocupação, logo seguida de alegrias em paisagens rutilantes de Sol e de bem-estar.
Para fruí-la, até a embriaguez dos sentidos, basta acumular haveres ou recebê-los de outrem, de modo que a despreocupação acompanhe a trajetória do indivíduo fútil e ditoso.
 
Lamentável equívoco tal conceito, porquanto, esse estado, mais de prazer do que de felicidade, somente existe como alguma forma de utopia.
A existência humana é uma sucessão de desafios, mediante os quais, os valores morais se fortalecem na luta, desenvolvendo as potencialidades íntimas do ser.
 
Qualquer anseio por comodidade sem ação dignificadora, transforma-se em indolência que trabalha em favor da decomposição moral e emocional do indivíduo.
Aquele que não se vincula a um labor, exercitando a mente, vitalizando a emoção, acionando o corpo, avança para a desorganização da existência e converte-se em parasita social, nutrindo-se do esforço alheio e das concessões da vida, que não deseja retribuir.
 
A constituição orgânica é suscetível de alterações sutis ou expressivas, sempre manifestando situações que alteram completamente os quadros ilusórios do prazer que é sempre de breve duração.
Como consequência, os estados emocionais estão sujeitos a mudanças de humor, mesmo quando, aparentemente, tudo transcorre bem.
 
Essa satisfação, disfarçada de felicidade, também oculta situações penosas em que o Espírito se encontra.
Pode indicar leviandade e desinteresse em relação aos acontecimentos morais ou mesmo manifestar-se como síndrome de alguma alienação mental em processo de agravamento.
 
A criatura responsável não se aquieta no banquete do prazer, nem se amolenta no veículo do comodismo, desfrutando sem produzir, gozando sem favorecer aos demais.
É propelida ao esforço do automelhoramento, e, para tanto, empreende lutas e sacrifícios que lhe exigem tensão emocional, desgaste de energias físicas que, no entanto, renovam-se sem cessar, em face do próprio estímulo a que são propelidas.
 
O riso, que expressa alegria, quando deslocado no tempo e na oportunidade, demonstra desequilíbrio, falta de sensatez, porque momentos se apresentam que exigem seriedade e reflexão.
Certamente que o sofrimento não representa felicidade, se olhado sob o ponto de vista do imediatismo social.
 
Pelo contrário, a sua presença no trânsito carnal constitui convite à avaliação de como transcorrem os dias e as experiências, tornando-se uma advertência em torno da maneira de se viver.
O ser humano é um conjunto eletrônico regido pela consciência, que se exterioriza do Espírito imortal.
                                           *
Pretendendo alcançar a meta programada para a reencarnação, desperta para a realização do teu processo iluminativo.
Se visitado pelas dores de quaisquer matizes, não te aflijas em demasia, antes considerando que elas são mecanismos expungitivos que a Vida te proporciona, a fim de que redundem como alegrias reais.
 
Se a escassez de recursos econômicos te constringe ou se problemas se apresentam na área da saúde, de forma alguma consideres o evento como sendo uma desgraça, valorizando a experiência como recurso de aprendizado e renovação de comportamento que trabalha pela tua edificação pessoal.
 
Se sofres perseguições e te vês a braços com problemas que exigem atenção, mantém-te sereno e encontrarás meios para superá-los todos.
Se a ausência de afeto, de companheirismo, para ajudar-te na escalada evolutiva magoa-te, renova-te na esperança de que amanhã encontrarás a alma querida que, no momento, não pode estar ao teu lado.
Melhor a solidão, não poucas vezes, do que as companhias turbulentas, afligentes e desesperadoras, mediante, as quais, são impostas reparações morais muito complexas.
 
Em realidade, felizes são todos aqueles que, na Terra, por enquanto experimentam aflição e abandono, enfermidades e dores, porque esses são recursos valiosos de que se utiliza a Divindade para facultar o aprimoramento do Espírito que se aformoseia na luta de crescimento íntimo.
 
As pessoas que se banqueteiam no conforto e na saúde, na beleza e no prazer, desfrutando de facilidades sem que retribuam de alguma forma, encontram-se em parasitose doentia, explorando os tesouros do amor de Deus, que devem ser multiplicados para o atendimento de todos os Seus filhos.
Com que direito se atribuem, esses indivíduos, o mérito para existências privilegiadas e regimes de exceção, quando as demais pessoas encontram-se em batalhas contínuas para a aquisição do apenas necessário à sobrevivência?
 
Sucede que, esses que ora sorriem na indiferença das alheias aflições, serão chamados a contas e deverão compreender que, felicidade, na Terra, é lamentável equívoco dos seus sentidos físicos e presunção como vanglória do seu desenvolvimento intelectual.
 
Riam, portanto, os que sofrem hoje, porque, concluídas as provas em que se encontram, desfrutarão da felicidade, ora escassa, que se lhes instalará no coração, fruindo as bênçãos da paz de consciência.
Pode parecer paradoxal tal colocação. Nada obstante, é a realidade, porquanto, todo aquele que recebe, na contabilidade da Vida é devedor, enquanto que aqueloutro que doa, é credor.
 
Aqueles que ora desfrutam, encontram-se em provas de avaliação de conduta, a fim de que aprendam a aplicar, conforme a parábola das Virgens loucas e das Virgens prudentes que receberam combustível com finalidade exclusiva, que não podia nem devia ser utilizado inadequadamente.
                                                           *
Por essas razões, convencionou-se, também, por outro lado, que tais afirmações, essas que fazemos, são apologia ao sofrimento, necessidade masoquista de realização pessoal.
Mais um equívoco esse, que a mínima lógica se encarrega de diluir, tendo-se em vista a brevidade da existência física e a perenidade do existir como Espírito.
 
Agradece, portanto, a Deus, os teus testemunhos, as tuas lutas ásperas, as tuas ansiedades e carências.
Conforme os administres hoje, poderás revertê-los em júbilos, em paz e em prosperidade para amanhã.
 
Equívoco é pensar que a existência humana é uma viagem ao país da fantasia e da ilusão, não uma experiência de aformoseamento do caráter e de desenvolvimento do Espírito.
 
Por isso, Jesus foi muito enfático ao asseverar: O meu reino não é deste mundo, portanto, a felicidade igualmente não o é.
  - Pelo Espírito Joanna de Ângelis. Página psicografada pelo médium Divaldo P. Franco, na sessão mediúnica da noite de 5 de julho de 2004, no Centro Espírita Caminho da Redenção, em Salvador, Bahia.
 
"Junte-se a nós neste ideal: divulgue o Espiritismo."
 


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